El líder del partido político Comunes, Rodrigo Londoño conocido como ‘Timochenko’ se reunió este sábado con las víctimas de Tibú, Norte de Santander tras 17 años de los múltiples asesinatos, afirmando que siente “vergüenza de haber masacrado al pueblo”.

En la madrugada del 15 de junio de 2004, en la finca ubicada en La Duquesa en la vereda San Martín en el corregimiento La Gabarra en Tibú, llegaron las hoy extintas Farc y asesinaron a 34 campesinos que trabajaban con la siembre de coca que controlaban los grupos paramilitares.

 

Lea más: ‘Cápsulas operacionales’, la estrategia de Duque para fortalecer la seguridad en Atlántico

 

Por ello, Londoño aseguró que luego de 17 años, dos meses y seis días se han encontrado con las víctimas, familiares y sobrevivientes de la masacre y expresó que solo les queda “poder resarcir el daño causado”.

“Los revolucionarios y revolucionarias de las extintas FARC-EP hemos guardado un dolor enorme. No hay palabras para explicar lo que sentimos al ser responsables de la muerte de 34 recolectores de coca. La maldita vorágine de la guerra golpeó indiscriminadamente al pueblo”, indicó ‘Timochenko’.

 

Lea también: El doloroso relato de una joven a la que los talibanes llegaron a su casa y mataron a su madre

 

Asimismo, sostuvo que “hoy les estamos dando la cara a las víctimas” de este crimen atroz y que por lo cual, su compromiso es esclarecer lo sucedido, asumir la responsabilidad y trabajar incansablemente por la reconciliación nacional. “Guardamos la esperanza de algún día ser perdonados“, añadió Londoño.

“El dolor que causamos, las pérdidas humanas y las afectaciones a la comunidad son inconmensurable. Sentimos vergüenza de haber masacrado al pueblo por el que luchábamos y arriesgábamos hasta la vida misma. No hay justificación. Sólo la decisión de reparar los daños”, puntualizó el líder de los Comuneros.

 

Mire además: Tribunal Superior de Medellín ordena levantar embargo a cuentas bancarias de EPM

 

Finalmente, ‘Timochenko’ agradeció a  las víctimas por su generosidad y grandeza humana y sobre todo, por dar la oportunidad de hacer los aportes a la verdad y “permitirnos compartir un mismo espacio para escucharnos, es un ejemplo para el país y el mundo”.