Patrullas de la Policía Metropolitana de Barranquilla dispersaron un cortejo fúnebre que este mediodía se desplazaba por la calle Murillo, en el centro de la capital del Atlántico, violando las disposiciones que rigen para evitar la expansión del Covid-19.

Unas 30 personas acompañaban el sepelio cuando intervino la Policía.

Los uniformados que llegaron al lugar, obligaron a las personas que llevaban el ataúd en hombros a entregarlo a la carroza que finalmente lo condujo al cementerio.

Se impusieron en el lugar cinco comparendos, confirmó la Policía Metropolitana de Barranquilla.