La última vez que Janeth vio a su hijo Wilmar Román, de 17 años, fue cuando salió de su casa en el barrio Manrique de Medellín rumbo a Montería para pasear con un grupo de amigos colgados en mulas el 6 de agosto de 2020.

“Hasta ahí perdimos el contacto, ya después nos dimos cuenta que los habían bajado en una mula en Jardín Cáceres”, explicó Janeth Moná, mamá del desaparecido.

Para esta madre han sido meses de incertidumbre y dolor. Su corazón e intuición le dicen que su hijo está retenido contra su voluntad, pues no se comunicó ni en Navidad, fecha que siempre compartía con ella.

Aunque Janeth puso la denuncia siete meses después, no ha tenido respuestas, hoy clama que su hijo y su amigo también sean buscados.

Sus familiares saben que se trataría de un reclutamiento forzado de grupos criminales por información de algunos testigos del Bajo Cauca, incluso denuncian una presunta complicidad quizás por parte de algunos conductores.

Esta familia hoy espera el regreso a casa de Wilmar, un joven aficionado al Atlético Nacional que soñaba estudiar en la universidad.