La fe uribista contagio a los creyentes del senador Álvaro Uribe que depositaron su confianza en el sagrado Rosario para que el expresidente respondiera a la indagatoria en la Corte Suprema, pero la fe de la monja se desvaneció.

La Conferencia de Religiosos de Colombia desmintió que la monja uribista perteneciera a la congregación de Carmelitas Misioneras.

La persona identificada durante estos días en los medios de comunicación como religiosa Misionera Carmelita, no es miembro de la congregación Carmelitas Misioneras y nunca lo ha sido.