En cuatro años y medio, la EPS Asociación Mutual Barrios Unidos de Quibdó (Ambuq) estuvo bajo permanente medida de vigilancia especial de la Supersalud y no corrigió los indicadores financieros, jurídicos y técnico-científicos, con lo que ponía en riesgo la atención a sus usuarios y el flujo de recursos hacia su red prestadora de servicios.

«Se genera una elevada mortalidad materna, una elevada mortalidad perinatal. Una elevada mortalidad en los niños de 5 años por desnutrición. Moralidad elevada en menores de 5 años por infección respiratoria. Mortalidad elevada en esta población menor de cinco años por enfermedad diarreica aguda«, dijo el superintendente delegado de Medidas Especiales, Germán Guerrero.

 

 

 

Preocupaba a la Supersalud los indicadores de Ambuq por la alta cartera con las IPS que le prestaban servicios.

«Los pasivos de esta institución son de alrededor de 350.000 millones de pesos, tiene una deuda con la red prestadora de salud de 312 mil millones de pesos. Tiene unos activos para cubrir estos pasivos de 125.000 millones de pesos«, afirmó Guerrero.

Son 771.557 los afiliados a la entidad que pasarían a otras EPS, pero a partir del 1 de marzo mientras en la transición se definen pautas para la población prioritaria de Ambuq va a vacunar contra el COVID-19.

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«Dejarlos con ellos era un gran riesgo. En esta primera etapa Ambuq tiene alrededor de 21.700 personas mayores de 80 años en los 8 departamentos. Los que vacunan son las IPS y aquí queremos enviar ese mensaje de tranquilidad a los mayores de 80 años«, detalló el Guerrero.

La EPS operaba en los departamentos de Chocó, Atlántico, Bolívar, Valle del Cauca, Sucre, Magdalena, Cesar y Córdoba.