La Superintendencia de Sociedades aceptó el proceso de reorganización solicitado por Avantel en meses pasados, con el fin de ampliar y reestructurar su deuda corporativa, la cual asciende a más de $ 1 billón de pesos.

La empresa da un parte de tranquilidad al señalar que la organización financiera no representa problemas en la operación, y mucho menos dificultades para los dos millones de usuarios.

«Con esto garantizamos y aseguramos que los clientes van a seguir teniendo servicios sin problemas y con el mejor precio del mercado», indicó Ignacio Román, presidente de Avantel.

Parte del problema financiero surge por los altos costos con el pago del servicio de voz que efectúa Avantel por 15 mil millones de pesos a las grandes empresas como Claro y Movistar.

«Lo que han intentado es sacarnos del mercado, pero tengo que mandar un parte de tranquilidad: no nos van a sacar, vamos a seguir luchando, vamos a seguir peleando», agregó Román.

Se pide revisión a la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones.