La alerta roja hospitalaria que tiene ocupación al 100 % de camas UCI, sumado al incremento de contagios por indisciplina social, llevaron a las autoridades a implementar el toque de queda durante tres días y medio y la ley seca para este puente de Reyes.

La medida no fue bien recibida por el sector turístico que jalona gran parte de la economía regional.

Las autoridades sanitarias ya comenzaron la adecuación del lugar dónde se recibirán las vacunas y la selección de personas que recibirán las primeras dosis.

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Entre tanto los hospitales comenzaron a dar salida con médico en casa a muchos pacientes ante la falta de camas y medicamentos.