Uribia es el municipio más septentrional de Colombia, esparcida en medio del desierto y las aguas del mar Caribe con 8.200 kilómetros cuadrados de extensión y más de 186.532 habitantes, es el más grande poblado de La Guajira.

Conocido como la capital indígena de Colombia por sus grandes asentamientos étnicos, y potencia turística de nuestro país por la majestuosidad de sus paisajes.

Paradójicamente, a sólo unos cuantos metros de estos mágicos lugares, en las comunidades indígenas, la situación es totalmente diferente.

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María Isabel Epiayu, indígena wayuu, dijo que «la mayor necesidad que tenemos es el agua, que tengamos un pozo. Estamos agradecidos por visitarnos y preguntarnos qué necesitamos. Aquí hay muchos niños como 70 o 78 niñitos wayuu».

Su principal problema es la falta de agua, tanto en los 21 corregimientos de la zona rural, como en el casco urbano, históricamente este ha sido el común denominador.

 “Compramos agua, cuando no tenemos plata buscamos, vamos al acueducto pero allá el agua no se regala nos toca comprarla, la pimpina nos cuesta hasta 500 o mil pesos“, dijo Martha Palmar, habitante de la zona urbana de Uribia.

El agua que no le llega a la gente en los barrios por falta de capacidad de las redes de distribución, la empresa se la vende por pimpinas a personas como Humberto Martínez, que ante la intensa sequía, sumado a la escasez de empleos, aprovechan para rebuscarse.

«La unidad de la pimpina no las venden a 300 pesos, nosotros le ganamos 400 pesos, ósea que queda valiendo 700 pesos”, contó Martínez.

En los dos últimos años se podrían calcular al rededor $50.000 millones destinados a la construcción de pozos, molinos, y plantas desalinizadoras, en proyectos ejecutados por el Gobierno nacional así como por la Gobernación y la alcaldía del municipio. Sin embargo, los indígenas se siguen quejando por la falta de agua, la cual no llega aún a muchas Rancherías y donde llega, no es apta para el consumo humano. Relacionan los problemas de desnutrición de los niños con las malas condiciones del agua.

Los habitantes de Uribia, cuestionan el manejo de los recursos hídricos del municipio, a cargo de la empresa triple A, sus directivos aseguran que tienen toda la voluntad, pero que la causa de la ineficiencia en la prestación del servicio, radica en que la necesidad es mayor a la capacidad de la que disponen, sumado a las difíciles condiciones del territorio.

«Nuestra oferta hídrica en el día, en capacidad instalada es de 2000 metros cúbicos y no es suficiente para abastecer la demanda de la comunidad tanto de Uribia, como de la zona rural que también atendemos”, explicó Armando Giraldo, coordinador administrativo de AAA Uribia.  

Según la empresa la solución está cerca. Recientemente fue aprobado un proyecto que se ejecutará con recursos de regalías que permitirá la creación de un nuevo acueducto.

Lo cierto es que por el momento, la gente que vive en medio de lugar con grandes potenciales económicos y que recibe anualmente grandes cantidades de dinero, sigue padeciendo de sed.