El gobierno del Valle del Cauca confirmó que de acuerdo con la disminución de la velocidad de contagio del COVID-19 en la región, la ocupación de camas UCI se encuentra en un 85 %, por lo que el nivel de alerta en la red hospitalaria pasó de roja a alerta naranja.

Así lo confirmó la gobernadora Clara Luz Roldán, durante el informativo institucional ‘’Conectados con el Valle’’, que se transmite por Telepacífico.

‘’Bajamos la alerta, pasamos a alerta naranja. Esto es muy importante para el sector de la salud, pero sobre todo agradecerles a los vallecaucanos porque esto lo logramos al cumplir las medidas que sabemos que no les gustan a muchos sectores, pero que son importantes porque esto permite que otras especialidades médicas puedan empezar a laborar nuevamente’’, indicó Roldán.

La secretaria departamental de Salud, María Cristina Lesmes, también explicó que, ‘’la ocupación de este domingo fue del 87 % cuando hasta hace unos días tuvimos ocupaciones del 99 %. Hoy estamos en el 85 %, razón por la cual se construye un decreto con todos los médicos especialistas y las clínicas más grandes del departamento’’.

Según la funcionaria, la decisión fue tomada para la nueva autorización de incrementar la vida quirúrgica de las instituciones en aras de bajar la alerta hospitalaria de roja a naranja.

‘’El 07 de febrero logramos hospitalizar 41 personas y recibimos unas 76 solicitudes de las que descartamos 35. Este comportamiento se compara con la fase crítica que tuvo el departamento entre los días 13, 14 y 15 de enero cuando se hospitalizaron 72 personas día. Es decir, casi la mitad se ha bajado’’, aseguró secretaria departamental de Salud.

Frente al reporte del INS que para el Valle fue de 1.180 casos, explicó la médica Lesmes, que en esta cifra 753 casos corresponden al comportamiento entre el 01 y el 07 de febrero, hay casos antiguos, incluidos seis casos de septiembre.

Lesmes explicó que pasar de la alerta roja a naranja, significa que el Valle está en capacidad de atender las personas con COVID-19 que requieran una hospitalización en una unidad de cuidados intensivos dentro de nuestro territorio, que nos da abasto para nosotros mismos.

‘’Como ha bajado la ocupación de las mismas, darle libertad a algunas especialidades para operar cirugías que teníamos represadas no en la normalidad total, pero sí un número adicional que ya veníamos abriendo, es decir, que ya no se van a hacer cirugías de urgencias sino programadas con condiciones especiales’’, agregó.