Carol Vanessa, de 17 años, desapareció en la Comuna 13 de Medellín durante la Operación Orión en el año 2002, en la que un grupo de militares del Ejército, por orden del entonces presidente Álvaro Uribe, entró a la zona para combatir milicias urbanas.

Su madre Margarita Restrepo, 18 años después, aún no tiene la verdad, pero siente que con la detención del senador Uribe se abre una esperanza para esclarecer su caso.

“Es una esperanza para las víctimas y recuperar lo que teníamos perdido. Aquí no se veía la justicia, aunque no está por los procesos que necesitamos, por desaparición forzada y falsos positivos de la Comuna 13”, dijo Restrepo, víctima de esta operación.

Como Margarita, representantes de movimientos de víctimas ven como algo positivo la decisión de la Corte sobre el expresidente Uribe para que también se haga justicia en otros casos como falsos positivos y masacres en Antioquia, en las que lo señalan como presunto determinador.

“Expresamos nuestra alegría por la medida de aseguramiento impuesta al expresidente Álvaro Uribe por los delitos de soborno a testigos y fraude procesal, es el primer paso que las víctimas vemos en búsqueda de la verdad. Esperamos que algún día sea investigado y condenado por sus nexos con el paramilitarismo y responsabilidad que ha tenido en varias masacres”, dijo Luz Marina Hache, directora Movimiento Víctimas de Crímenes de Estado.

“Recibimos esta noticia de una manera muy esperanzadora para que otros casos pueden llegar a términos y podamos ver la justicia realmente en estos casos”, señaló Martha Soto, vocera de Movíce Antioquia.

En la Operación Orión, ocurrida en Medellín, murieron cerca de 70 personas y otras 90 desaparecieron.