Medellín vivió uno de los fines de semana más violentos por protestas sociales en los últimos años.

Manifestantes se salieron de control y nuevamente atacaron el peaje de Niquia dejándolo destruido, ingresaron al centro de la ciudad y vandalizaron bienes públicos como la Secretaría de Educación.

Además, se unieron varios municipios del Oriente y Norte del departamento con bloqueos de vías.

 

 

En medio de las protestas se reveló una grave denuncia por parte de organismos defensores de derechos humanos:

43 personas fueron retenidas, presuntamente de manera forzada por la Policía, de esas, siete aparecieron, pero aún buscan 36.

En videos se ven a algunos de los jóvenes retenidos y vistos por última vez, de la mayoría hoy se desconoce su paradero.

 

Con corte a esta mañana desde la secretaría tenemos el dato de 43 desaparecidos de los cuales hay 5 menores. Aparecieron 4 hombres y 3 mujeres estamos haciendo acompañamiento para que aparezcan vivos”, dijo la secretaria de Inclusión y DH de Medellín, Mónica Gómez.

Otra grave denuncia también se hizo con un video en el que un joven que participaba en la protesta de la Alpujarra resultó herido por un proyectil.

 

 

De otro lado en un hecho aislado a las marchas, un hombre murió luego de que policías dispararan durante una asonada en Robledo.

Durante el fin de semana delincuentes aprovecharon las marchas y se infiltraron para cometer robos en el centro de ciudad.