Varios de estos nuevos bachilleres académicos antes portaban fusiles y demás armamento cuando eran combatientes de la entonces guerrilla de las Farc. Hoy, gracias al proceso de paz, y a la implantación de los acuerdos, cambiaron el uniforme de guerra por la toga y el birrete que los distingue como estudiantes calificados de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia.

Este es el caso de Diana Marcela Londoño quien desde los 13 años ingresó a la guerrilla, en cuyas filas duró 18 años en el oriente del país.

Diana Marcela es una de los 733 exguerrilleros de las Farc que a la fecha se han inscrito en los programas académicos que lidera la Agencia de Reincorporación y Normalización, ARN, para desarrollar la implantación de los acuerdos de paz y entregarles oportunidades académicas, laborales y de proyectos productivos a los reinsertados.

Gerardo Aristizábal