Los choques entre los catalanes que querían votar por su independencia y los guardias que tenían la misión de impedir que lo hicieran, produjeron 800 heridos y la aceptación de Mariano Rajoy de un diálogo que les permita conservar su idioma y algo de la automonía que están pidiendo.

Pese a que el gobierno español declaró ilegal el referéndum separatista de Cataluña, este se realizó y hubo participación masiva entre los 5.3 millones de habitantes habilitados para votar. Pero la jornada fuer violenta porque la policía que tenía como orden cerrar los colegios electorales en donde se iba a sufragar, usó la fuerza más que la persuasión.

La intervención de los agentes de policía y la guardia civil ante la resistencia civil en los centros de votación derivaron en actos de violencia generalizada. Hasta el momento se reportan más de 800 heridos entre quienes se cuentan 19 policías y 14 guardias civiles, alrededor de 130 personas están hospitalizadas.

Como el referéndum fue declarado inconstitucional por la Corte española, sus resultados no serán contabilizados ni pueden ser verificados por la autoridad electoral competente. Por lo tanto no serán vinculantes sino que su efecto es político. De todos modos, el gobierno de Cataluña, ha informado que más del 93 % de los votantes le dijeron SI a la independencia de España.

En Madrid el presidente del gobierno, Marino Rajoy, se pronunció sobre lo ocurrido y culpo a los promotores del referéndum de los enfrentamientos y de la división entre españoles. Exhortó a los catalanes a no quebrar el ordenamiento constitucional y afirmó que acudirá al Congreso para convocar a todas las fuerzas políticas a reflexionar y a buscar un camino de dialogo con Cataluña.

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