Plantaciones de palma aceitera y 71 predios rurales y urbanos serán incautados por la Fiscalía, que descubrió que éstos estaban en poder de una cadena de testaferros que Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, había transferido para conservar el control sobre ellos. Como él, más de la mitad de los postulados en justicia y paz han sido excluidos porque además de ocultar los bienes para reparar a sus víctimas, se han negado a decir la verdad que éstas reclaman.