El senador del Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, cuestionó la decisión del gobierno de vender la empresa de energía Isagen por considerar que es un pésimo negocio para el país.

Jorge Enrique Robledo dijo que “no la venden por mala, sino por buena”, debido a su buen desempeño operacional y a “sus utilidades netas de 460 mil millones de pesos anuales”, y señaló que “se trata de una empresa completamente rentable y con un alto potencial de valorización, cuya privatización enriquece a algunos”.

Según Mauricio Cabrera, consultor privado y experto en el tema afirmó que “la venta de acciones de Isagén realizada en 2007 dejó un detrimento patrimonial de por lo menos $500 mil millones, sin contar la valorización de los títulos vendidos, calculada en $900 mil millones a la fecha”.

Robledo recalcó que “no es posible privatizar las empresas públicas si no se venden a menos precio, de otra manera, los privados no las compran. Así sucedió con Ecopetrol, Telecom y Chivor, entre muchas otras”.