Ya hace rato entró en liquidación Adpostal, la entidad encargada de repartir el correo en Colombia, pero algunas personas se sienten en un limbo. Es el caso de Maximiliano Girón, un veterano cartero del Cauca.

Don Maximiliano lleva 45 años repartiendo cartas y, aunque le gusta su trabajo, ya se siente un poco cansado y no sabe cuándo lo van a jubilar.

“Yo ingrese el 10 de junio de 1963”

Desde ese día don Maximiliano Gironsa, el cartero de San Miguel de la Vega en el Cauca,  recorre el macizo colombiano entregando el correo.

“A pie, boliando pata berracamente”

Por 45 años los pies de este cartero han andado por todos los pueblos de la región

Recuerda hasta el presidente que estaba cuando lo nombraron en Adpostal.

“Y ya ha entregado más cartas de lo que ha caminado”   Pero desde 2004, cada que le llega una remesa, el también espera la suya.

Porque ya no esta joven, sus piernas ya no son las de antes y según dice su hija, el viejo y terco cartero insiste en que de Adpostal lo van a indemnizar.

Lo cierto es que Adpostal ya no existe, y aunque a él le siguen pagando.

Nadie entiende porque el viejo Maximiliano no esta retirado leyendo las cartas de sus bisnietos, en vez de estar repartiéndolas mientras espera que el le llegue la que por fin le anuncie su jubilación.