Myanmar, el país destrozado por un ciclón que mató a más de 22 mil personas, paró hoy la ayuda humanitaria a más de un millón de damnificados para votar un referendo que legitime la reelección de la junta militar que gobierna ese país.

El que no vote, damnificado o no, puede pagar una condena de tres años de cárcel. Esos sí son verdaderos estímulos electorales.

Aunque los ciudadanos de Myanmar todavía no se recuperan del paso del ciclón Nargis. Las elecciones obligatorias se llevaron a cabo a pesar de no conocer las consecuencias del peor desastre natural de la zona, desde el tsunami de 2005.

Por ahora, se habla de más de 22000 muertos, pero no se conoce el número desaparecidos, y por la gran cantidad de zonas que aún permanecen aisladas la cifra podría llegar a más de 100.000.

Sin importar si son o no damnificados del ciclón, si los ciudadanos de Myanmar no votan pueden pagar hasta 3 años de cárcel, en las que están destruidas el referendo para legitimar el régimen quedo aplazado para el 24 de mayo.

En Rangún, la capital, se prohibieron los vuelos humanitarios y aunque hoy aterrizaron 2 aviones con ayuda, las autoridades trabajan a paso lento en materia de visados y este viernes no laboraron por ser día festivo.

En materia electoral, difícil será para los partidarios del “no” comprobar un resultado, la autoridad militar controla las mesas, no obedecen a las veedurías internacionales y todos los medios de comunicación son del estado.