El Boeing 737 de la compañía Itek-Air con 90 pasajeros abordo se estrelló a cinco kilómetros del aeropuerto de Bishkek, la capital de Kirguizistán, ex república socialista soviética.

El piloto del avión que iba rumbo a Teherán, habría reportado fallas técnicas a la torre de control, por lo que regresaría al aeropuerto internacional de Manas, pero durante el viraje el avión se desplomó sobre un campo labrado, ubicado junto a la localidad de Dzhangui-Dzher, cercana al aeropuerto.

La compañía Itek-Air, que tiene su base en el aeropuerto de Manas, está en la lista de compañías aéreas a las que la Unión Europea no permite operar en su territorio.