El obispo de Tibú, Norte de Santander, monseñor Ómar Alberto Sánchez calificó como una crisis humanitaria lo que están viviendo los habitantes de por lo menos seis municipios del Catatumbo por el anunciado paro armado del ELN desde este viernes y hasta el próximo lunes.

«Cuando los enfrentamientos entre los ilegales hacen que se desplace la gente, es una crisis humanitaria, cuando hay cierre de comercio es crisis humanitaria, cuando no hay clases y los habitantes deben utilizar las escuelas para refugiarse es una crisis humanitaria, eso es lo que están viviendo los ciudadanos del Catatumbo, los niños y las mujeres son los más afectados», aseguró monseñor Sánchez.

El alto prelado dijo además que pese al llamado al diálogo del Gobierno y esta guerrilla, en este momento no están dadas las condiciones para estos acercamientos pues este grupo ilegal está muy dividido y responde a intereses particulares.

«No creo que en este momento estén dadas las condiciones para un diálogo pues el ELN está enfrascado en una disputa territorial con “Los Pelusos” que no les permite pensar en un diálogo, ellos están viendo quién tiene más poder y en medio de esa confrontación está la población civil que está confinada», finalizó el obispo.