Desde un solo abonado telefónico la línea de emergencias 1-2-3 de Cali recibió dos mil quinientas llamadas en un solo mes. El interlocutor hablaba de calentura, pero no había incendio y decía que estaba mal, pero no enfermo. Era un acosador sexual que ahora se enfrenta a multa por abuso del servicio y posible cárcel por irrespeto a la autoridad.

¡Qué Tal Esto!

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