Esta semana el Acto Legislativo para la Paz deberá ser conciliado en Senado y Cámara para que se convierta en la llamada pista de aterrizaje de los acuerdos de La Habana, que estarán condicionados a la aceptación de los colombianos.

Lo aprobado contempla: 1. Facultades extraordinarias al Presidente para expedir decretos con fuerza de ley. 2. Procedimiento para que Congreso expida leyes estatutarias y reformas en menos tiempo. 3. Eleva a categoría de Acuerdo Especial, según Convenios de Ginebra, al acuerdo definitivo. 4. Sólo entrará en vigencia tras refrendación popular.

Uno de los puntos que distanciaba a la Alianza Verde y el Polo con el Gobierno era el llamado ‘atajo’ para la refrendación ciudadana, pero quedó claro que este se convocará tan pronto se firme la paz. “Ahí sí viene al Congreso un proyecto de ley se tramita, lo revisa la Corte y va a Suiza, pero no al revés”, aseguró la representante Angélica Lozano.

Para el uribismo no fue suficiente. “No tendrán la posibilidad de escoger a qué quieren decirle que sí y a qué quieren decirle que no eso es simular un acto democrático”, agregó Samuel Hoyos.

La resistencia civil del uribismo se evidenció en este debate que terminó en enfrentamiento verbal entre el uribista Hoyos y la Representante verde Angélica Lozano.

En los próximos días habrá anuncios sobre acuerdos entre Gobierno y Farc sobre planes de desmovilización, desarme y zonas de ubicación, previo a la firma de la paz. Entre tanto la Corte decidirá si acepta o no el plebiscito como mecanismo de refrendación de los acuerdos.