Se agudizan las acusaciones internacionales en contra de Moscú; esta vez Reino Unido, Holanda y Estados Unidos acusaron a los servicios de inteligencia militar rusos de una oleada de ciberataques a escala global.

El Gobierno británico responsabilizó a Rusia de participar en una serie de ataques recientes; mientras que Estados Unidos acusó a siete supuestos espías rusos de ataques cibernéticos a agencias antidopaje; y Holanda denunció que los servicios secretos militares del Kremlin intentaron ingresar en el sistema informático de la Organización contra la Proliferación de las Armas Químicas en La Haya.

Varios países de occidente, quienes también han arremetido contra Rusia, aseguran que los ciberataques se habrían concentrado en instituciones políticas, empresas, medios de comunicación y entidades deportivas.