Los nueve capturados, cinco hombres y cuatro mujeres llegaron al complejo judicial de Paloquemao en Bogotá en una tanqueta del ESMAD. Durante el día la policía envío a los juzgados hombres del grupo de operaciones especiales – GOES – antiexplosivos y sijin.

En la diligencia judicial, la Fiscalía dijo que dos de los capturados se identificaron con cédulas falsas. Afuera del complejo judicial la policía hacía un cerramiento en los puntos de escape. Los periodistas buscaban reacciones de los abogados, y los familiares, amigos y compañeros de trabajo de los procesados explicaron la inocencia de los acusados, Alejandra Méndez, una de ellas.

Con 24 años, Méndez coordina en la Universidad Nacional el proyecto Doña Juana que lidera el proceso de reparación a los afectados por los desechos de ese botadero de basura en Bogotá.

Alejandra Méndez es la jefe de Iván Montenegro quien afirma que el sábado pasado cuando explotó la bomba en el Andino, ella estaba trabajando, dice que una de las pruebas es el registro que quedó en el computador de la universidad.

Iván Montenegro afirmó que “ella estaba trabajando en el complejo Casa Gaitán de la Universidad Nacional de Colombia. Es más, nosotros ya estamos haciendo la averiguación correspondiente para recabar todo el material probatorio, en este caso, vídeos de cámaras de seguridad”.

Miguel Ángel Salas fue compañero de estudio de Natalia Trujillo en la Universidad Nacional. Trujillo de 25 años, trabaja en una ONG dedicada a derechos de los niños que tiene su sede principal en Suiza.

Salas reconoce que “es que ahí se ve cómo es una cosa sistemática: perseguir a los estudiantes de las universidades públicas simplemente por ser de universidad pública”.

Lina Jiménez tiene 28 años y una microempresa de confección de ropa. Es graduada de la Universidad Nacional.

Lizeth Rodríguez es la cuarta mujer capturada, tiene 26 años y también abogada de la Nacional.