El presidente Bush fue a Irak a despedirse y recibió un adiós inolvidable.

En el país que Estados Unidos invadió hace casi seis años, argumentando la existencia de armas de destrucción masiva, un reportero de un canal de televisión terminó arrojando sus zapatos contra el presidente del país más poderoso del mundo… El exaltado periodista le gritó además perro y dijo que no le importaba quedarse sin trabajo o ir a la cárcel.

La sorpresiva visita del presidente de Estados Unidos George Bush, a Irak, no fue del agrado de todos en ese país. Y con una de las más grandes ofensas y muestras de desprecio, en la cultura musulmana, despidieron al mandatario.

Durante la última conferencia de prensa, que como presidente daba Bush, en el país que invadió hace más de 5 años, un periodista, que no estaba de acuerdo con la labor del gobierno estadounidense en esa zona, le lanzo con ira uno de sus zapatos al mandatario, mientras le decía, que ese era su beso de despedida.

Bush hábilmente esquivó el zapatazo, pero un segundo después, el periodista intento lanzarle el otro, sin lograr en ninguno de los intentos, golpear al presidente. Después de pasar el susto, Bush solo dijo que los zapatos eran talla 10 y  pidió tranquilidad a los asistentes, mientras esperaba que sacaran del despacho del primer ministro iraquí Nuri Al Maliki, al osado periodista.

Según los periodistas que estaban cerca del agresor, las palabras del presidente molestaron al reportero. Bush aseguró que la guerra en Irak no había terminado y que a pesar de que la labor no había sido fácil, si era necesaria para la seguridad de Estados Unidos y para la paz del mundo.

A cinco semanas de terminar su periodo como presidente, Bush salió de Irak, según el, agradecido por haber podido volver a ese país, antes de dejar su cargo. Y dejando atrás todo lo sucedido.