Según lo han confirmado las autoridades locales, cerca de 11 personas perdieron la vida durante un tiroteo que se presentó en un intento de robo en dos sucursales bancarias en la ciudad brasileña de Guararema, en la región metropolitana de Sao Paulo.

Las diez víctimas eran sospechosas de robo y fallecieron durante este tiroteo con los agentes.

Un total de 30 ladrones fuertemente armados con fusiles y pistolas participaron en el intento de asalto a las sucursales del Banco do Brasil y el Santander Brasil, situadas a pocos metros de una misma calle en Guararema, una turística localidad de unos 30.000 habitantes situada a unos 80 kilómetros de Sao Paulo.

Los delincuentes hicieron explotar incluso los cajeros electrónicos de una de las agencias, pero la llegada de la policía frustró el robo.

«Lo primero que ocurrió fue el intercambio de tiros con los policías territoriales de la región, que pidieron refuerzo. La Rota (el batallón de operaciones especiales de la Policía Militarizada de Sao Paulo) bloqueó las vías para que no consiguieran escapar», explicó el comandante de la Rota, Mario Alves da Silva, durante declaraciones.

Durante la fuga, en la que usaron cinco coches blindados, los sospechosos entraron en una casa y tomaron a una familia como rehén, aunque posteriormente los liberaron, según las primeras informaciones de la Policía Militar.