En la noche de este domingo se registró un incendio de un bus de transporte interprovincial en una terminal al norte de Lima, dejando hasta el momento 20 personas fallecidas.

La estación terminal Fiori operaba ilegalmente, pues había sido clausurada por las autoridades municipales en enero de 2018 debido a la venta clandestina de combustible para los vehículos de transporte público.      

Según los primeros reportes, el fuego se desató por un fallo eléctrico en la parte posterior del vehículo, que tenía previsto partir hacia la ciudad de Chiclayo, al norte de Perú.

Un impreciso número de pasajeros heridos, de cerca de una decena, pudo ser trasladado de inmediato al cercano hospital Cayetano Heredia por los servicios de atención médica de urgencias (SAMU).

Según los bomberos, un número importante de víctimas murieron calcinadas en el segundo nivel del vehículo, donde quedaron atrapadas antes de poder descender por la escalera que conduce al primer nivel del ómnibus.

Un grupo falleció asfixiado, al quedar bloqueados en la escalera que comunica los dos pisos.

Un hombre no identificado y desgarrado por el dolor declaró a un canal de televisión haber perdido a seis familiares: su mujer, hijos y nietos.