En las últimas horas los dos mayores grupos yihadistas del mundo, el Estado Islámico y Al Qaeda por medio de comunicados pidieron a sus seguidores vengarse por los atentados ocurridos el pasado viernes contra dos mezquitas en Nueva Zelanda.

La organización Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la rama de Al Qaeda más activa, prometió vengarse por las víctimas de Nueva Zelanda, y ordenó también a los «lobos solitarios» yihadistas que atenten contra los líderes de «la derecha extremista de los cruzados y toda persona que haya mostrado apología a esa operación cobarde».

De igual manera, aseguran que este atentado demuestra «la realidad que varios intentan esconder: la batalla con el Occidente cruzado es religiosa», y que los «cristianos» (en referencia a los países occidentales) lanzan desde hace siglos una guerra de cruzadas contra los musulmanes, su religión y su potencial».

«Tememos que les suceda lo que les ha pasado a sus hermanos musulmanes en el Andalus, Sicilia y otros lugares hace siglos. (Tampoco) los crímenes de genocidio contra los musulmanes bosnios están tan lejos», precisó AQMI.

La organización yihadista aseguró que los musulmanes que residen en Occidente se encuentran en peligro ante el ascenso de los «movimientos de cruzados, populistas y derechistas», por lo que les instó a «defenderse» y proteger sus mezquitas.