El alcalde de Tunjuelito, uno de los que logró salvar su empleo en la pasada crisis de las localidades de Bogotá, tiene como padrino político al papá de uno de sus contratistas millonarios.

Uno de los promotores de su nombre ante el alcalde mayor, tiene como hija a la contratista que le vendió a la localidad 760 sudaderas a 197 mil pesos, más del doble por lo que pueden ser adquiridas en esa localidad.