Las muertes por sobredosis de opiáceos en Estados Unidos aumentaron un 30 %, un nivel nunca visto hasta ahora, por lo que las autoridades pidieron trabajar en conjunto para luchar contra la epidemia.

Los datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señalan que las muertes por sobredosis motivadas por opioides prescritos e ilícitos aumentaron un 30 %, entre julio de 2016 y septiembre de 2017, el nivel más alto nunca antes registrado.

Anne Schuchat, directora interina de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades aseguró que “estamos en camino de perder una generación y tenemos que asegurarnos de trabajar juntos para enfrentar esta epidemia.

El reporte muestra un aumento significativo en los estados de Delaware (105 %), Wisconsin (109 %), Pensilvania (81 %) e Illinois (66 %).

Incluso la Asociación Americana de Pediatría alertó que el número de menores hospitalizados por intoxicación con opioides se multiplicó por cuatro en la última década, al pasar de 797 casos en 2004 a los 3.647 registrados en 2015.