El presunto narcotraficante Alex Marroquín, preso en la cárcel de Cómbita, recibió la noticia de que su extradición a Estados Unidos había sido autorizada, horas después –según él- tres guardianes trataron de matarlo. Él piensa que alguien quiere impedir que hable en Estados Unidos. El director del Inpec sostiene que los guardias no trataban de matarlo sino de recuperar una SIM card que el preso se había tragado.