El exjefe paramilitar Jesús Ignacio Roldán, alias ‘Monoleche’, antes de recuperar su libertad, contó su versión sobre el Fondo Ganadero de Córdoba y las tierras producto del desplazamiento de las que se apropió ese fondo.

María Inés Cadavid fue funcionaria del desaparecido Incora en los años 90. Ella fue asesora del fondo ganadero de Córdoba mientras era empleada pública.

Sor Teresa Gómez, cuñada de los Castaño, ya había confirmado a este noticiero la versión de Monoleche.

La labor de María Inés Cadavid consistió en buscar al interior del Incora la situación jurídica de los bienes en los que estaba interesado el fondo ganadero.

Monoleche quien fue enlace directo de Vicente Castaño, le dijo al juez del caso que María Inés Cadavid y su familia, además de trabajar para los paramilitares, fueron sus testaferros.

Las escrituras de mil quinientas hectáreas que compró Monoleche en San Vicente del Congo, en Turbo Antioquia, fueron organizadas por Cadavid en el Incora, según narró Monoleche.

La acusación de la Fiscalía señala a Sor Teresa Gómez y María Inés Cadavid de forzar a campesinos para que firmaran solicitudes de adjudicación de tierras elaboradas por Cadavid.

María Inés Cadavid está en juicio por estos hechos. ‘Moneleche’, aunque ya está libre, aún tiene pendiente aclarar el origen de la finca La Corona en el Tomate Antioquia, que está manos del magistrado Jorge Pretelt.