Desde hace cuatro años los amos de dos mil perros de Bogotá se reúnen para protestar por la discriminación legal contra sus mascotas. Según ellos no hay razas peligrosas, sino entrenadores perversos.

La ley que discrimina a ciertos perros como peligrosos en potencia ya fue derogada en Inglaterra y España porque allí no sirvió. Los animalistas piden que se combatan los heridos por perros castigando a sus amos y no discriminando a las mascotas.