La Corte Suprema de Justicia archivó el proceso que adelantaba en contra de la senadora Myriam Paredes, investigada por el escándalo de corrupción, en el desaparecido Departamento Nacional de Estupefacientes (DNE).

La investigación se inició en el 2011 cuando se denunció un supuesto tráfico de influencias de congresistas que habían utilizado sus cargos para que se les adjudicaran algunos de los bienes incautados a la mafia que se encontraban bajo la administración del DNE.

En su momento, por estos hechos la Sala Penal abrió investigación contra 13 parlamentarios, entre los que se encontraba la senadora Paredes, a quien se le sindicaba de ejercer sus influencias para que su hermano fuera nombrado como depositario de bienes de narcotraficantes.

Siete años después, la Corte decidió archivar la investigación al establecer que la denuncia contra la senadora se basó en comentarios y rumores que no lograron demostrar el supuesto aprovechamiento de su cargo para favorecer los intereses de su hermano.

Con esta decisión ya son cinco los congresistas, que en su momento fueron mencionados en este escándalo, a los que el alto tribunal decidió archivar la investigación y dictar auto inhibitorio.