La Armada logró sacar a flote los restos del objeto flotante El Amirante cuyo naufragio costó nueve vidas en la represa de Guatapé y con éste emergieron las pruebas de las fallas del Ministerio de Transporte en la expedición de su licencia y la vigilancia de sus operaciones.

Lo evidente es que en El Almirante no había chalecos salvavidas, aunque los documentos evidencian que se le habían entregado licencia a pesar de que sólo tenía un poco más de cien para los 280 pasajeros que según su fabricante podría transportar.