Rocío Arias, ex representante a la cámara detenida por el llamado proceso de la parapolítica,  señaló que el senador Armando Benedetti había asistido a una cumbre de paramilitares llamada “Cumbre del Caramelo”, "Era una organización armada ilegal que estaba en la clandestinidad y que aún no había iniciado un proceso de paz con el gobierno, allí llegó de primero, tomó y bailó y efectivamente se hizo un compromiso que nunca se firmó".

Benedetti en declaraciones a la W radio reconoció, que después de un consejo comunal,  había asistido a la reunión dirigida por Mancuso, pero negó tajantemente el supuesto compromiso, el baile y el lícor, dado  que según sus propias palabras dijo ser un rehabilitado del alcoholismo que hace más de 12 años no bebe un sólo  trago de  licor.

Benedetti reconoció como error su asistencia en la cumbre realizada en en abril o mayo de 2003, y afirmó que en ella conoció de parte de Mancuso, la futura desmovilización de las AUC, proceso de paz por el cual había asistido.

En las declaraciones Benedetti también mencionó que en la reunion estuvieron presentes los senadores Muriel Benito Rebollo y Miguel de la Espriella, ambos  condenados por parapolítica.