El gobernador de California, Arnold Schwartznegger, está en problemas con el Senado de ese estado. No le quieren aprobar un presupuesto con un déficit multimillonario.

El “governator”, como lo llaman en California, le bajó el salario al mínimo a todos los empleados oficiales para presionar al senado estatal.

Arnold Schwartzenegger, el gobernador de California, continúa demostrando que también es duro fuera de la pantalla grande.   Insatisfecho con el parlamento de California, decidió entrar en huelga hasta que no apruebe un nuevo presupuesto para este año que cuenta con un déficit de más de 15.000 millones de dólares.

Al mejor estilo de “Terminator”, Schwartzenegger sorprendió a los funcionarios públicos, ordenando que hasta que no se apruebe el presupuesto, ellos recibirán sólo el salario mínimo de 6, 55 dólares la hora, independiente de sus funciones ganará lo mismo el alto directivo que el portero.

Concluyó que  tan pronto esté el presupuesto, les devuelve que dejaron de recibir, aunque aseguró  que como castigo, los parlamentarios deberían quedarse con el mínimo y no recibir la diferencia.

“Hasta la vista baby.”