Luis Gustavo Moreno fue extraditado en mayo de 2018 a Estados Unidos, tras ser requerido por recibir 10 mil dólares del exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, para beneficiarlo en una investigación por corrupción.

Tras aceptar ese delito, Moreno empezó a declarar en la Fiscalía, donde indicó que ese no sería el único caso permeado con corrupción, ya que 26 personas, entre ellos magistrados, congresistas y fiscales estarían inmersos en actos de irregulares para afectar el sistema judicial y entorpecer procesos.

Tras pasar 11 meses en una cárcel en Estados Unidos, Moreno le envió una carta al presidente Iván Duque y al procurador Fernando Carrillo, en la que pide que se amplié su acuerdo de colaboración con la Fiscalía.

“Mis declaraciones y testimonios no podrán ser utilizados de forma alguna, lo que implicaría que las decisiones judiciales que han hecho parte de esta investigación podrían anularse”, señala el documento.

Moreno quien es testigo, contra los exmagistrados Francisco Ricaurte, Gustavo Malo y Leonidas Bustos dice que aún queda mucha información por contar.

“Yo me encuentro extraditado, pero con la firme convicción de seguir colaborando, aún me queda mucho por contar, por contar al país, para que esta historia no se repita”, agrega.

En un comunicado, la Fiscalía aseguró que el despacho del jefe de esa entidad, Néstor Humberto Martínez se encuentra revisando si le otorga una prórroga al acuerdo suscrito con Moreno; además la entidad dice que no se han vencido los términos.

Moreno enfrenta una pena de cuatro años de cárcel en Estados Unidos.