El exmilitar puertorriqueño Esteban Santiago, de 28 años, fue condenado este viernes a cinco cadenas perpetuas, una por cada una de las personas que murió en enero de 2017 en el aeropuerto internacional de Fort Lauderdale (Florida) a causa de los disparos que hizo con un arma de fuego.

El joven llegó el 6 de enero de 2017 al aeropuerto de Fort Lauderdale desde Anchorage (Alaska) y en la sala de recogida de equipajes tomó una bolsa que tenía una pistola, con la que empezó a disparar a las personas de manera indiscriminada.

Santiago se había declarado culpable el 23 de mayo pasado de cinco cargos por violencia con resultado de muerte en un aeropuerto internacional y según señalamientos, la jueza federal de Miami Beth Bloom le impuso 120 años de cárcel.

El informe clínico del psicólogo que evaluó su salud mental determinó que es “capaz de comprender la naturaleza y consecuencias del proceso en su contra y asistir apropiadamente en su defensa”.

El puertorriqueño recibe en prisión tratamiento médico por esquizofrenia.