Un joven de 21 años, que había venido a Bogotá para buscar un futuro mejor, murió por una bala perdida. El muchacho estaba en el lugar equivocado, Iba en un bus que pasó frente al lugar en donde un vigilante forcejeaba con un ladrón.

Hernán Darío López, tenía 21 años de edad. Hace algunos meses salió del ejército cansado de las armas y pensando solo en trabajar para estudiar. Frustrado por tanto buscar sin éxito en su pueblo, decidió despedirse de sus padres.

Les dijo que en Bogotá encontraría un mejor futuro.

Llegó en bus, atravesó la ciudad, se acercaba a la casa de un primo que le tenía lista una cita de trabajo que el trágico destino le hizo incumplir, porque antes de bajar del carro, una bala perdida lo hirió de muerte.

Un vigilante que forcejeaba con un ladrón, disparó accidentalmente su arma, y solo, por los gritos de los pasajeros del bus que pasaba frente a su local de trabajo, supo que había impactado al joven de Villavicencio.

Hoy, sus padres entristecidos y desesperanzados planean el regreso de su hijo al Paraíso, el humilde barrio de Villavicencio que despidió al joven para verlo crecer y que ve el final de la historia de este joven que terminó sus días buscando un mejor futuro en la capital.