Después de saber que, según la versión policial, su hijo murió por una bala perdida en Bogotá, una familia comenzó a investigar y descubrió que fue un policía al que se le perdió esa bala.

El pasado 29 de agosto, durante manifestaciones en la localidad de Suba en el norte de Bogotá, este joven de 18 años recibió un disparo en la frente.

La madre del joven dice que los presuntos implicados intentaron alterar pruebas.

 Adriana Galvis, madre de Jhonny Velasco aseguró que “todo fue ilegal desde el momento que recogieron el cuerpo porque a él lo ponen en un escudo del SMAD, lo suben a una tanqueta, lo llevan al CAI de la Gaitana, según me cuentan lo descargan allí donde está el sitio de las motos y de ahí lo llevan al hospital. Si en esa foto se ve que está completamente muerto por qué movieron el cuerpo, para qué, con qué fin”.

Un organismo del Estado analizó el origen de las vainillas encontradas en el sitio donde murió el estudiante.

 “La Industria Militar que nos certifican a quién pertenecían las vainillas encontradas en el sitio de los hechos, nos contestaron que correspondían a la Policía Nacional. Nos informaron que actas de entrega y a través de qué facturas se hizo el procedimiento de suministrárselas a la Policía Nacional”, afirmó el abogado de la familia del joven, quien además denunció que se están presentando amenazas contras algunos testigos del proceso.

La Fiscalía escuchó a algunos testigos que aseguran haber sido amenazados. Además, el ente investigador está tratando de verificar la veracidad de los testimonios contra la Policía.