A esta hora Su Santidad Benedicto XVI duerme en Nueva York, donde ha tenido una jornada extenuante. Anoche saludó a los judíos de la ciudad, que comenzaban la celebración de la pascua judía y esta tarde celebró una misa en la tradicional catedral de San Patricio.

El Papa alemán tenía pendiente esta visita a los judíos. Estaban distanciados desde enero cuando ellos protestaron porque en una homilía les pidió cambiarse al catolicismo.

“Queridos amigos, Shalom.” Esta fue la primera frase con la cual el papa Benedicto XVI saludó en sinagoga de New York, convirtiéndose en una visita histórica para los judíos norteamericanos. “He venido aquí con gran alegría, pocas horas antes del comienzo de la celebración de vuestras Pesaj para expresar mi respeto y afecto a la comunidad judía de Nueva York.” A pesar de las restricciones de seguridad, miles de personas esperaban afuera de la sinagoga con impaciencia para ver al pontífice en persona. “Esta visita fue para mí uno de los mejores momentos que he tenido en mi vida”. Con su visita Benedicto XVI logró destensar las relaciones entre judíos y católicos que empeoraron en febrero, cuando el Vaticano publicó una nueva oración para el Viernes Santo en que llamaba a la conversión de los judíos. “El sol brilla en este día, en el que los hermanos están juntos con placer”. El día de Sabbat y en víspera de la Pascua judía, el papa invitó a que siguieran construyéndose puentes de amistad entre las dos religiones.