En un claro desafío a la hegemonía que tiene la primera ministra Teresa May dentro de su partido, el exministro de Exteriores Boris Johnson, demostró la fuerza que tiene en las toldas conservadoras al exigir a la premier ante miles de militantes del movimiento, que renuncie a su plan para el Brexit al considerarlo un engaño del que hay que deshacerse.

“No es un compromiso, es peligroso e inestable política y económicamente. Mis colegas conservadores, esto no es democracia, no es aquello por lo que votamos», indicó.

Johnson es un euroescéptico que desde el inicio apoyó el Brexit, pero que se convirtió en el principal dolor de cabeza de Theresa May, tras acusarla de haber renunciado a recuperar el control para proponer un acuerdo flexible que deja al Reino Unido adentro y afuera de la Unión Europea.

Desde que el pasado mes de julio dejó su cartera en protesta por el plan de May, Johnson se ha mostrado como un defensor del espíritu conservador británico y empieza a perfilarse como un serio aspirante al liderazgo de su partido y del gobierno.