Las medidas anunciadas por el nuevo Gobierno de Brasil, que apenas completa tres días y que es liderado por el ultraderechista, Jair Bolsonaro, han causado inquietud en algunos sectores de la población.

La reforma del sistema de pensiones, anunciada por el nuevo ministro de Economía, Paulo Guedes, y las privatizaciones aceleradas, fueron calificadas por el funcionario como las principales dificultades del país a las que, según dijo, hay que hacerle frente de inmediato.

Según el nuevo Gobierno, con las privatizaciones de algunas empresas e incluso de puertos y aeropuertos, el país recaudará cerca de 2.000 millones de dólares.

El ministro agregó que la reforma pensional es su mayor desafío, tras argumentar que actualmente se trata de una costosa fábrica de desigualdades, en donde el pueblo es el más afectado.