Luego de determinar que el origen de 200 llamadas extorsivas estaba en una cárcel, la policía visitó la prisión con un detector de ondas y al descubrir los aparatos encontró en ellos los contactos de mil víctimas, que no habían reportado a los criminales.

En lo corrido del año por lo menos 200 colombianos han recibido llamadas extorsivas de un tal comandante Camilo.

Ante las denuncias, el Gaula de la Policía creó un grupo especial de investigación que ubicó el origen de las llamadas en una cárcel de Caldas.

El allanamiento a las celdas de ocho patios del penal, permitió la incautación de varios teléfonos celulares. Utilizados por más de un comandante Camilo.

“Como un caso atípico lo que identificamos es que eran muchos los reclusos, desde esta cárcel Doña Juana, que a través de los 23 celulares estaban llamando a más de 200 víctimas en todo el país”, dijo el general Murillo.

El uso de tecnología de punta ubicó caletas en las que escondían los teléfonos móviles, inadvertidos en los registros manuales.

El general Murillo indicó que “al hacer la experticia forense identificamos una cantidad de víctimas, que no eran las 200 denuncias que habíamos recibido, sino que pasaban casi de las 1.000”.

Las investigaciones de la Dirección Antiextorsión y la Fiscalía se enfocan en identificar a quienes fungían de comandante Camilo y a determinar que funcionarios públicos facilitaron el ingreso de los celulares al penal.