En una especie de campamento improvisado, sin agua, sin luz, rodeado de basura, y en condiciones miserables fueron encontrados dos adultos, tres mujeres y once niños. En este lugar, ubicado en la localidad de Amalia en Nuevo México, Estados Unidos, según la investigación, los menores, de entre uno y 15 años, eran entrenados con armas reales para perpetrar tiroteos en colegios.

El lugar fue descubierto gracias a la denuncia de una madre, quien aseguró que su esposo de 39 años, se había llevado a su hijo de tres años y desde entonces no lo había vuelto a ver.

La investigación del caso llevó a las autoridades al apartado lugar, allí, armado con cuatro pistolas y un rifle, estaba Siraj Wahhaj, el esposo de la mujer que había hecho la denuncia.

De quien en principio no hubo rastros fue del menor desparecido, pero en la búsqueda los agentes encontraron los restos de un niño de una edad compatible con la del pequeño.

A los cinco detenidos se les acusa de 11 delitos relacionados con abuso de menores.