En una operación conjunta de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, a través de la infiltración de un agente encubierto, fue desmantelada una banda criminal conformada por un suboficial y tres patrulleros, que se dedicaba a extorsionar y hurtar mercancías a varios comerciantes de Medellín e Itagüí, Antioquia.

De acuerdo con las denuncias recibidas por la Fiscalía, entre el 7 y el 22 de diciembre de 2017, los policías se habrían apoderado de 18 millones de pesos en efectivo y de varias prendas de vestir avaluadas en más de 2 millones de pesos, mediante falsos operativos.

Los investigadores establecieron que el suboficial y sus subalternos se hicieron pasar como integrantes de la Sijín y exigieron dinero en efectivo a dos comerciantes del Centro de la Moda ubicado en el municipio de Itagüí, para no hacer efectivas unas supuestas órdenes de captura.

Se estableció además que el  17 de diciembre de 2017 le exigieron dinero al organizador de un evento público, que se realizó en el barrio Trinidad de Medellín, a cambio de no llamar al Escuadrón Móvil  Antidisturbios (Esmad) para que prohibir el evento.

Así las cosas, fueron capturados y cobijados con medida de aseguramiento en centro carcelario, por el delito de concierto para delinquir agravado, el subintendente Ronal José Uribe Ramírez y los patrulleros Brian Daniel Caicedo Garcés, Fabián Adolfo Villarreal Caicedo y Wilver Viveros Garzón.  Los tres primeros fueron destituidos el 1 de febrero de este año, mientras que Viveros Garzón estaba activo en el municipio de Itagüí.