469 toneladas de desechos sólidos enviados desde Estados Unidos a China fueron devueltas por las autoridades del país asiático por una nueva ley que prohíbe su procesamiento.

La Agencia de Noticias estatal Xinhua informó que funcionarios de aduanas en China rechazaron el ingreso de 469 toneladas de basura estadounidense.

Este gigantesco cargamento, compuesto por papel mezclado, desechos de metal y botellas de plástico usadas, había sido enviado para ser reciclado.

No obstante, la importación de estos y otros 21 tipos de desechos sólidos fue prohibida a finales de 2017 mediante una ley con la que las autoridades del gigante asiático pretenden reducir la contaminación ambiental, que agobia a su población

Con esta regulación, China -que durante años lideró la industria del reciclaje, llegando a importar el 55,3 % del plástico mundial en 2016 según estadísticas de la ONU- pone en jaque a decenas de países que le vendían su basura y que ahora no saben qué hacer con ella.