Según el informe, desde mediados de la década pasada, los menores, están participando del llamado “”choking game” y que en español se le ha dado el nombre como “juego de asfixia”.

Esta práctica consiste en estrangularse con un lazo o con sus propias manos y cortar la llegada del oxigeno al cerebro. 

En esta publicación, el rango de edades de niños victimas por estas practicas oscilan entre 6 y 19 años, además, la mayoría son de sexo masculino.

El grupo investigador no solo describe los daños mortales, también las consecuencias colaterales de estos juegos.

“Las consecuencias no letales incluirían: daño cerebral, convulsiones, hemorragias en los ojos, conmoción cerebral y fracturas debido a las caídas posteriores a la pérdida de consciencia” advirtieron los científicos en su informe.

"Decidimos seguir adelante con el informe porque pensamos que es crucial que los padres, los docentes y los proveedores de atención médica sean conscientes de este fenómeno, para que puedan buscar los signos de advertencia," señaló Robin Toblin del Centro Nacional para la Prevención y el Control de Lesiones en rueda de prensa. 

Reuters