Más de un millón de personas viajan todos los días en el Metro de Medellín. ¿Cómo transcurre un día en un vagón? ¿Quién está al mando de conducción?

A las 3 y 30 de la madrugada Manuela se prepara para salir a su primer recorrido del día en el Metro de Medellín. Es la labor que hace dos años cumple como conductora de este sistema de transporte. De un manojo de llaves saca la que abrirá uno de los 80 trenes y enciende la marcha a las 4:17 a. m.

“Iniciamos con unos de los trenes, tomamos mando e iniciamos el recorrido desde Niquía hasta La Estrella, luego tomar el mando es darle la regulación del técnico, como decir encenderlo”, indicó Manuela Cadavid, conductora Metro.

El desplazamiento por las nueve líneas con 27 estaciones inicia lento. Luego va tomando la velocidad requerida. Manuela sabe que lleva en su tren la responsabilidad de un millón y medio de vidas que diariamente viajan allí.

“Vamos a 80 kilómetros por hora, no sé si se siente más rápido; y cuando ingresamos a estaciones es a 50 kilómetros”, añadió.

“Salen muchos animales, fauna silvestre, salen gallinazos, animales domésticos, gaticos, perritos; entonces uno se enfrenta con el susto de ver el animal en la vía e intenta no arroyarlo”, agregó.

Aunque sus rostros nunca se ven, detrás de la cabina los usuarios disfrutan el recorrido en el Metro que se les hace más rápido, seguro y económico.

Publicidad

“Todos los días es muy bueno el transporte, lo uso todos los días”, señaló Ezequiel Ferro, pasajero.

“Se siente bien, se mantiene organizadito y es más rápido que un taxi”, manifestó Mónica Valencia, pasajera.

Para la joven conductora de 23 años, la cabina del vagón es su segundo hogar.

“La mejor oficina que uno puede encontrar es la cabina del tren. En la madrugada y en la noche es muy bonito uno disfrutar del paisaje de la ciudad de una forma distinta, las cosas diferentes desde acá”, agregó.

Así transcurre el día en uno de los vagones del Metro. Son casi 20 horas de viajes de sur a norte del Valle de Aburrá los que hace diariamente en los que el sistema de transporte de Medellín reúne a personas de distintas profesiones, estratos sociales y edades con un mismo fin: llegar a buen destino.