Por lo menos 20 almacenes de cadena y otros negocios en cinco ciudades fueron estafados por un grupo que fingió hacer compras para varias guarniciones militares. El fraude hasta ahora contabilizado se calcula en mil millones de pesos.

El pasado 30 de mayo, una distribuidora de licores en Bogotá recibió esta orden de compra, aparentemente, del Batallón de Apoyo y Servicios para el Entrenamiento del Ejército. Según la orden, los militares habían solicitado que les vendieran 80 botellas de ron, 200 latas de cerveza y 40 canecas de aguardiente por 60’539.000 de pesos. El pedido había sido firmado por una teniente jefe de la oficina de contratos.

30 días después de que la licorera entregara el pedido, su propietario notó que el Ejército no le había pagado; pero la oficial que supuestamente firmó la orden de compra, dijo que no sabía nada sobre ese pedido.

La misma historia estaba ocurriendo en otras unidades del Ejército.

Al menos otros 20 almacenes de cadena y supermercados en cinco ciudades, recibieron órdenes de compra de electrodomésticos, prendas de vestir, materiales de ferretería y alimentos, con sellos del Ejército, con copias del RUT del Batallón de Apoyo para el Entrenamiento que está en Tolemaida, y con logotipos de la Agencia Logística de las Fuerzas Militares. Dicha entidad descubrió que se trataba de una banda criminal.

Durante 3 meses, investigadores del grupo Antipiratería Terrestre de la Dijin realizaron seguimientos, interceptaciones y otros controles técnicos que les permitieron identificar a 16 integrantes de la banda.

“Se hacen pasar por los oficiales y quienes están representando esas contrataciones, y eso hacen que las empresas que van a vender confíen para enviar las mercancías y demás y se logra esa estafa y ese hurto” afirmó el General Jorge Hernando Nieto, director de la Dijin.

Por el trabajo de inteligencia y de policía judicial, los 13 capturados aceptaron los cargos.